11.11.05

Hispacones, fandom y otras reflexiones

Desde la última Ibercón, me niego a llamarla Hispacón, ha surgido, tanto dentro de la Asociación Española de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror, como en los círculos más cercanos del fandom fantástico, una sensación de fin de ciclo en cuanto a la manera en que se articula el movimiento alrededor del género fantástico. Y digo movimiento y no género porque parece que últimamente también se tiende a confundir afición, organización y opinión, con la propia creación y edición; preparando una fagocitación o un paralelismo que no se presta en absoluto a la realidad.
Sin embargo, creo que la idea de fin de ciclo no es errónea, pero, contrariamente a esa sensación de hundimiento y pesimismo, pienso que el punto de inflexión al que nos hemos enfrentado desembocará en una mejora, tanto de la articulación como de la percepción.
Es evidente que el modelo actual de Hispacón necesita urgentemente una mejora. La costumbre de un grupo completamente independiente, amateur, realizando un esfuerzo desmesurado, debe matizarse.
Pero, ¿qué modelos podríamos aplicar, independientemente de una mayor implicación de la AEFCFT?
Implicación Editorial: El ejemplo es claro, ahí tenemos el Salón del Manga o Expocómic. Las editoriales son las que se unen y se mueven para crear una cita anual donde exponer sus novedades. La propuesta, claro, tendría que extenderse a las Majors que publiquen fantástico, e incluso a las de cómics y juegos de rol. A favor, un mayor presupuesto y una organización semiprofesional. En contra, detrimento de actividades no relacionadas con las editoriales. Y, posiblemente, pérdida de la movilidad geográfica.
Creación de una sede fija: Una cita anual determinada en una ciudad permite la imbricación de la convención en el entramado social. Se accede a subvenciones locales y permite la fidelización de determinadas entidades colaboradoras. También crea una imagen de marca que permite que los aficionados conozcan de antemano fechas y proyectos. En contra, posible cansancio organizativo y comportamientos cerrados en cuanto a posibles colaboraciones.
Grupos voluntarios: Tal y como se ha venido trabajando hasta ahora, logrando resultados completamente dispares. Los grupos de voluntarios trabajan al límite de sus posibilidades y dependen mucho de la propia capacidad de alguno de ellos. Sería necesaria la creación de un modelo básico a partir del cual se desarrollaran las actividades locales o personales. A favor, variedad anual e implicación directa de muchos aficionados. En contra, son completamente imprevisibles.

Dejando a un lado el modelo a elegir y la implicación de la AEFCFT, lo que debe marcar el desarrollo de las Hispacones a partir de ahora es la apertura de puertas. Y no me refiero solamente a conseguir que "el nuevo fandom" presente en los grandes portales de literatura fantástica se implique. Eso sería seguir escondiendo la cabeza dentro de un ghetto, sólo que más grande que el habitual. Hay que llegar al aficionado de base, al que sienta curiosidad e, si es posible, incluso a la persona sin nada que hacer un sábado por la tarde. Hay que abrir las convenciones, al menos en una parte significativa, a la ciudadanía. Habrá que preparar actividades para el gran público, para niños, para adolescentes, para amantes del ocio... El concepto debe de ser amplio, lo más amplio posible. Visiones cerradas dan como resultado reuniones de amigos y titulares despreciativos en los periódicos.

Así que no puedo dejar de pedir ayuda a todo aficionado para construir ese punto de reunión, sea como sea, que logre, poco a poco, que el género deje de ser señalado con el dedo y que deje de devorarse en un ejercicio poco sano de autocompasión.

14 comentarios:

Javier Esteban Gayo dijo...

Chapó, hombre. De todo lo que has dicho me quedo con una cosilla, que creo que es la primera vez que oigo comentar de este modo por ahí: la implicación editorial. No sé si la comparación que apuntas con las convenciones de cómics hará mucha gracia algunos, aunque a mí me parece un modelo bastante válido. Quizá dé demasiada importancia a la publicidad, pero es que, siendo pragmáticos, cuanto más vendan, más fuerte será el género, ¿no? La cosa es: con la base editorial que hay en España, que tampoco me parece precisamente escasa, ¿montar algo así es realmente factible? ¿Se llegarían a movilizar a los suficientes lectores?

Blackonion dijo...

Mmmm.

Me gustan tus ideas :).
Creo que empiezas con muy buen pie tu futura entrada en la asociación.

Yarhel (Enric Quílez) dijo...

Completamente de acuerdo en las ideas centrales de una sede fija y de una organización profesional o semiprofesional.

Lo de la implicación editorial me parece fantástico. Lo que no tengo tan claro es si accederán, porque parece que no se las ve muy por la labor de invertir en la promoción conjunta.

Sergio Mars dijo...

Salvo por lo de la sede fija, estoy por completo de acuerdo con que se tiene que hacer algo. No me gusta la idea de una sede fija por que excluye la posibilidad de que un aficionado pueda asistir en algún momento a una Hispacón cercana al lugar donde vive (por no hablar de perder la oportunidad de promocionar el género por toda España). Además, un nuevo lugar implica un nuevo equipo y nuevas ideas que no siempre tienen por qué ser negativas (y sí, muy positivas).

Aparte de la implicación editorial (y de las productoras cinematográficas, y de las compañías creadoras de videojuegos, y de las distribuidoras de DVD, y...), yo acabaría con la absoluta independencia del comité organizador con respecto a la AEFCFT. Tradicionalmente, se ha hecho así porque "bastante hacían con organizar la fiesta de todos", sin embargo la asociación puede ejercer el importantísimo papel de aportar continuidad y experiencia.

Así pues, propondría un modelo evolucionado del actual, con la responsabilidad recayendo en todos los interesados: grupo local (imprescindible), interesados por motivos promocionales y AEFCFT (articulándola de alguna manera como requisito para la concesión).

Como junta saliente, hemos intentado plantar una semillita, instaurando lo del aporte de mil euros, la mayor implicación en la organización de actos (como llevar a un invitado de honor, las presentaciones, la remodelación de la ceremonia de los Ignotus...). Sin embargo, a la hora de la verdad, nos quedamos en cuadro (se nos cayó el presi, JV, yo mismo a un mes del evento...

Alfredo Álamo dijo...

Que quede claro que yo he planteado varios modelos, no he determinado ninguno en especial. Es cierto que existen, además, combinaciones entre ellos y que no son estancos.
Creo que el próximo debate estará sobre la sede fija, ¿en Francia no se hace así? Y, de todas formas, también puede hacerse mixto (fijo cada dos años, llevando la Con por ahí en medio... mmm, no sé, no sé) Lo importante, bajo mi punto de vista, es la apertura. Ya veremos lo que se consigue.

Nacho dijo...

La reflexión me parece interesante y provechosa, aunque hay alguna cosa que me cuesta ver (soy durito de mollera). Por ejemplo, el intentar emular al Salón del Manga, la ExpoCómic o, por qué no, el Saló de Barcelona. Sin conocer al detalle como funcionan, números concretos y tal, veo una clara diferencia de número que limita las posibilidades.

Los tebeos mueven más lectores (p.e. hay porrones de blogs sobre cómic, pero, ¿cuántos sobre literatura fantástica?) y (mucho) más dinero que los libros de género; salvo que se acabe articulando todo alrededor de superéxitos como ESDLA, Star Wars y Harry Potter. Pero no creo que queramos que una convención se acabe transformando en eso.

Asimismo un lector de tebeos tipo se gasta al mes bastante dinero más que un lector de libros tipo. Sin olvidar que durante el tiempo en que alguien se lee una novela se pueden leer, tranquilamente, diez o veinte cómics.

A lo que voy es que aunque ese deseable patrocinio sea factible, que sin duda lo es, ni de lejos llegará al nivel de un evento sobre cómic; y una organización semi o profesional, como ficomic (los organizadores del Saló) me da que jamás se podrá establecer (siento ser categórico)

Sobre el punto de inflexión... me debería morder la lengua, porque sólo he participado en dos AsturCones, Xatafi y Vigo. No estuve en Cádiz y no sé cómo fueron las cosas allí. Pero lo que vi en Getafe me pareció un camino muy válido para crecer. Hubo lecturas por parte de los autores, todo tipo de mesas redondas (más populares, más elitistas, de integración con la cultura fantástica oficial (genial la de Somoza, Merino, Mallorquí,...), proyecciones interesantes,...) y se intentó llevar a los ausentes al espíritu de la Con, con aquel chat en vivo con diversos autores y participantes (algo que habría que institucionalizar todos los años). Además, aprovechando que se celebró cerca de Madrid, se acercó mucha gente no habitual.

Desde esta perspectiva (en Cádiz las cosas, salvo por afluencia de público, dicen que fueron más "profesionales"), Vigo es un socavón en el camino, y si se quiere crecer hay que fijarse en las cosas que se hicieron en las convenciones anteriores. Porque ese salto cuantitativo de asistentes lo veo imposible y contradictorio con lo que son las HispaCones. Puedes tener más asistencia a un acto dado si llevas a Guillermo del Toro, Laura Gallego o haces una mesa redonda con Peter Jackson, Viggo Mortensen y Orlando Bloom. Pero si se quiere apostar por la literatura, que es el fin último de la asociación, partes de una limitación clara. Llevar público llena los pasillos, pero no por eso se van a comprar los libros, ni se va a asistir a las presentaciones, ni se va a apoyar a los autores nacionales,...

Sobre el debate de la sede, aunque no se hará, Madrid es el centro de España y eso hace que cualquiera pueda presentarse allí fácilmente. Organizar Cones en la periferia ocasiona que los que se encuentran en la otra punta del país, en un mes tan chungo como octubre o noviembre, se queden en casita. Servidor fue a Vigo de chiripa, pero si el año que viene se hace en Córdoba dudo mucho que pueda acercarme. Incluso si se aprovecha un puente.

Y la asociación, como ha escrito Sergio, debería apoyar a los organizadores con su experiencia y, de paso, implicar a los organizadores de años anteriores (por favor, el Señor Desastre no), para que asesoren a los nuevos.

P.D: Eso sí, en el programa de la próxima Con, maratón de las diferentes versiones de "La invasión de los ladrones de cuerpos" y partidas de "Fallin". ¡Ar!

Blackonion dijo...

A Nacho se le ha hecho pequeño su blog, ahora tambien mete megaposts en los blogs de los amigos :P.

Una alternativa puede ser un Con grandota una vez al año en sede fija, y luego pequeñas Con, como las Asturcones, repartidas allí donde halla masa critica suficiente para generarla.

El tema de la sede fija es muy bueno para fidelizar promotores y conseguirse un nombre y púbico fiel, pero el tema de los desplazamientos está bastante dificil.

Un ejemplo claro de esto es la Asturcon. Lleva ya varios años en las mismas fechas, se ha creado muy buena fama, la gente se lo pasa muy bien, y han logrado afianzarse dentro del programa de la semana negra. Lo malo... que no todo el mundo puede ir cada año. Este verano habia mucha gente, pero pcos eramos los que repetiamos. Muchos se quedaron sin venir.

Alfredo Álamo dijo...

A parte de lo ya dicho, lo de que planteo varios modelos sin quedarme con alguno, sólo matizar, una vez más, que el objetivo de la AEFCFT no es la promoción de la literatura. Desconozco el porqué de esa lectura tan extendida, pero en ningún momento la asociación se ha limitado. Otra cosa es dónde ha podido llegar por el momento, pero el objetivo final es la promoción y ayuda al género fantástico en todos sus aspectos. Icluído el falling, claro.

Eeeeh, aparte, re-releyendo el post de Nacho, no hablo del potencial de una semana del cómic, hablo de dos días dedicados al fantástico. El modelo aplicado a las posibilidades, vamos. Es evidente que una semana es inviable , tanto para empresarios como para aficionados. Ahora, dos días... yo creo que sí (pero no valido esa opción, plissss)

Nacho dijo...

La equivocación tan extendida en mi caso surge de las actividades de la asociación, que versan mayormente sobre libros: Visiones, Fabricantes, la mayor parte de los actos de las HispaCones son sobre literatura, los Ignotus son eminentemente premios literarios,... Así que te agradezco la aclaración.

Sobre los Salones del Cómic, no son mucho más largos que las Cones. De hecho empezaron durando lo mismo (3 días), y ahora duran... 4 (el Saló fue del 9 al 12 de Junio).

Hacer unas jornadas sobre fantástico aunando literatura, cine, rol, juegos temáticos,... podrían ser viables (aunque personalmente no sé si estaría interesado; me callo porque voy a parecer el Mallorquí del artículo de Gigamesh XD).

De todas formas, ánimo con vuestra labor a ver cómo salen las cosas. No hay nada como el espíritu emprendedor para tirarnos del caballo a los menos convencido (al menos contaréis desde comienzos de enero con un socio nuevo)

Alfredo Álamo dijo...

Nada Nacho, es que llevo diez días dale que te pego al tema y ya no sé quién me ha leído o con quién he hablado de lo de las funciones de la AEFCFT.
Una Con con más cosas no limitaría el ámbito de conferencias sobre literatura y, a veces, cine. Y, de nuevo, es un modelo matizable. Y mezclable. Qué palabra.

Alfredo Álamo dijo...

Uno nuevo! uno nuevo! un gatito se ha salvado! un ángel tiene sus alas!

Observador dijo...

Estas equivocado en lo de Expocomic y el Salón del Manga. Esos dos salones estan llevados por asociaciones profesionales que se dedican a ello (ficomic realiza el salón del manga y el de Barcelona y Amigos del Comic realizado el Expocomic). Las editoriales no mueven ni un dedo para organizar estos salones, es más, se les cobra por el espacio que ocupa sus stands.

Otra cosa es que las editoriales aprovechen para sacar sus novedades más jugosas en los salones porque es cuando más venden y se ahorrar muchos gastos (distribución, libreros) que les da enormes beneficios.

Es decir, que para comparar estos salones del comic con la Hispacon, deberia ser la AEFCFT quien organizara las hispacones, que lo unico que hace ahora es una simple entrega del nombre y a lavarse las manos.

Alfredo Álamo dijo...

Los salones del manga y el cómic existen porque las editoriales pagan por sus stands, es decir, se pusieron de acuerdo para acudir y presentar sus novedades. En ningún momento digo que las editoriales, físicamente, monten el evento. Sin editoriales poniendo dinero, que es el quid de la cuestión, no hay reunión de ese estilo que valga.
En cuanto la AEFCFT, al ser sin ánimo de lucro, no podría llevar algo así sin cambiar muchas cosas.
Y lo de entregar el nombre y lavarse las manos... bueno, esa es tu opinión, claro. No la comparto en absoluto.

Charlotte dijo...

Totalmente de acuerdo con Sergio Mars cuando dice que :

"Aparte de la implicación editorial (y de las productoras cinematográficas, y de las compañías creadoras de videojuegos, y de las distribuidoras de DVD, y...), yo acabaría con la absoluta independencia del comité organizador con respecto a la AEFCFT. Tradicionalmente, se ha hecho así porque "bastante hacían con organizar la fiesta de todos", sin embargo la asociación puede ejercer el importantísimo papel de aportar continuidad y experiencia."

También añadiría que la dependencia mayor de las Cones de la Asociación implicaría que tal vez sería más difícil que se dieran asuntos tan desastrosos como la I Ibercon. Por supuesto, puede que me equivoque. Además, mejor me callo que lo único que hago es darnos más trabajo, ¿eh, Alfredo? :P